La importancia de las escobillas limpiaparabrisas, ¿las llevas en buen estado?

03_escobillas-limpiaparabrisas

Lluvia, nieve, cristal sucio… Estamos en una época del año en el que resulta imprescindible contar con un juego de escobillas limpiaparabrisas en buen estado, un elemento clave en la seguridad vial.

Pero a pesar de su importancia no hay muchos conductores que se preocupen por este elemento. A los datos de la patronal de talleres Conepa nos remitimos: el 66% de los automovilistas no revisan nunca sus escobillas, un 27% lo hace una vez al año y un 11% justo antes de acudir a la revisión de la ITV.

No hay momento más desagradable que el hecho de que te sorprenda una gran tormenta con lluvia torrencial y al activar el limpiaparabrisas comprobar que éste chirría, deja rastros, y no recoge bien el agua. Cuando las circunstancias meteorológicas son adversas la visibilidad se reduce considerablemente y los ‘limpia’ se convierten en importantes aliados de la conducción. También en verano los mosquitos que se pegan en el cristal serán molestos. El 90% de la información del tráfico la recibimos a través de la vista, pero si las escobillas están en mal estado la visibilidad se reduce entre un 20 y un 30%.

03_limpiaparabrisas-2

Consejos para un buen mantenimiento de las escobillas

Para no llevarte sorpresas al volante y asegurarte una buena visibilidad en invierno y en circunstancias meteorológicas adversas aquí van estos consejos:

  • Revisa los limpiaparabrisas periódicamente y cámbialos al menos una vez al año. Un buen momento para su sustitución es al terminar el verano ya que el calor contribuye a un rápido deterioro de las gomas. Si vibran, dejan rayas de forma permanente en la zona del campo de visión, aparecen velos y marcas de agua es el momento de cambiarlas. ¡No te olvides del ‘limpia’ trasero!
  • Controla frecuentemente el nivel del líquido limpiaparabrisas. Desde otoño hasta primavera es conveniente echarle anticongelante para evitar que la lengüeta de goma de la escobilla se congele y se rompa.
  • Utiliza un paño húmedo con agua –no utilices productos químicos- para limpiar las escobillas.
  • En noches heladas de invierno y si el coche está aparcado en la calle, es recomendable levantar las escobillas o poner sobre el cristal un cartón o hoja de plástico.
  • Si el cristal está congelado no actives los limpiaparabrisas ni eches agua, tampoco agua caliente ni sal porque podrás arañar el cristal. Puedes utilizar productos anticongelantes en spray o una rasqueta de plástico. Después de retirar el hielo ya puedes activar los ‘limpia’.
  • Para prevenir el vaho interior utiliza el sistema de climatización.

Tipos de escobillas

Las hay planas, totalmente de goma, y las convencionales metálicas. Aquí tienes las ventajas de unas y otras.

Escobillas planas de plástico:

  • Son altamente eficaces en el barrido y provocan una reducida fricción en el parabrisas.
  • Al ser de plástico no se oxidan ni se corroen por el hielo o los rayos del sol.
  • Su diseño aerodinámico facilita una presión más uniforme en todo el parabrisas y evita dejar marcas de agua y rayas.
  • Su vida útil es más larga en cualquier tipo de climatología.
  • Existe una gama específica con esta tecnología para vehículos equipados con escobillas convencionales.

Escobillas metálicas convencionales:

  • Llevan doble pintura anticorrosiva y su estructura metálica las hace más robusta y resistente.
  • Sus garras rectangulares aseguran que la goma se ajuste con precisión en el parabrisas para una limpieza eficaz. También permiten una mayor estabilidad en los limpiaparabrisas más largos.
  • La goma incluye dos componentes distintos que facilitan una limpieza más suave y rápida. La rigidez en la punta reduce el desgaste.